Finalmente el gato negro se quedó con nosotros. Nadie apareció y acá estamos. La primera semana lo llamamos Ori, por el videojuego pero Ariel no quería y como el gato lo encontró él, él decide. Ayer, hablando de “¿Qué nombre le van a poner?”, Agustina sugirió “Lina” y a Ariel le encantó y a mí me hace acordar a mi amada tía, así que, en este acto, les presento a Lina, nuestro cuarto gato.

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