Blog

Feliz cumpleaños gordo. Te amo.

Otro año que se va. Otro 365 que finalizo y este, creo que diferencia de todos los otros, lo termino con muchas ganas. Deseaba no sacar más fotos “para documentar” el día a día. Creo que lo empecé sin darme cuenta de lo enojado que estoy con mi profesión, bah, en realidad la fotografía no tiene nada que ver, el que está enojado con la fotografía que está haciendo soy yo y pensé que, comenzar este 365, me iba a generar un poco de amor por una de las mejores profesiones que tiene este planeta. La realidad es que no funcionó. Nada hizo que esté menos desenamorado. Hubo momentos donde me divertí mucho y se notan en las fotos, pero en líneas generales, detesté cada uno de los trabajos que tuve que hacer. Esa foto/meme de “Estoy en una meseta emocional fulera” me representa por todos lados. Este sería un poco el resumen de este año de mierda. Fingir demencia para que la estupidez de la gente con la que me rodeo no me termine de detonar. Dicho esto, comento que ocurrió hoy.
Se suponía que el itinerario iba a ser: Ariel pasaba a buscar a mi vieja, luego nos levantaba a nosotros en San Telmo y de ahí, arrancábamos para Hurlingham. La cuestión es que mi vieja se puso cocinar pletzalejs, por ende, Ariel nos tuvo que pasar a buscar primero a nosotros, de ahí a Floresta y de ahí a Hurlingham. Saliendo, Ariel dice “Uhhhh, me olvidé de comprar pan” y aprovechando que estábamos cerca le dije “Vayamos a lo de la Gallega” y eso hicimos. Obvio que había cola y ccmo sabía que íbamos a tardar un rato, le dije “Me voy a saludar a la flia” y eso hice. Parada rápida para saludar a los que me vienen soportando por más de….ya no sé…20 años? Creo que más.




Nos habremos quedado unos 30 minutos. Charlamos un rato, abrazo y beso fuerte fuerte y nos fuimos para lo de la suegri. Llegamos y ahí tengo un hueco temporal donde me fui a dormir. Me desperté (Nico y Agus también se durmieron todo), me pegué un baño para alistarme y nos predispusimos para comer.


Me desquité bastante con la comida en año nuevo, dado que en navidad no comí nada de lo típico de la fiestas.




Agus se tatuó la fecha del cumpleaños de la madre en un brazo y en el otro, el año del nacimiento de Ariel. Es es la relación que tienen ellos dos. Todo muy genial.


Yo no sé si recuerdan como comenzó este 365 pero se los refresco: la primera foto es un tupper tirado en el piso con su contenido todo desparramado. ¿El contenido? Ensalada de fruta. Este fin de año, para evitar que vuelva a suceder lo que ya es de público conocimiento, mi suegra decidió hacerle un shibari al tupper para evitar cualquier descontrol involuntario. ¿No saben lo que es shibari? Googlen. Siempre se aprende algo nuevo.

Antes de que sean las 00:00, los chicos “vieron un tiktok” donde había que celebrar la llegada del nuevo año debajo de la mesa, y eso hicimos. Sonó la alarma del cambio de año y brindamos en el piso. Lo que costó levantarse!!!

Salimos un rato a ver los fuegos artificiales, bebimos un rato más (yo había desayunado un Gin Tonic. Imaginen como quedé) y después Ariel le había prometido a Nico que, como sonada las 12 es su cumpleaños, que lo iba a llevar a CABA a ir a una fiesta al aire libre. Me despedí de los dos más chicos y de Ariel. Al rato (serían algo de las 02:30am) me tiré en la cama a terminar de responder/enviar los mensajes deseando un año mejor.

Un par de horas más tarde, le festejamos como corresponde el cumpleaños a Nicolas.


Comimos torta, seguimos bebiendo y a la noche encaramos el regreso a para casa. Subiendo a la autopista me di cuenta que ya no había nada más para documentar y que este 365, definitivamente, había llegado a su fin.

Antes de terminar, quiero agradecer profundamente a toda la gente que fue retratada. Sin ustedes, todo este alboroto de fotos hubiese sido aun más complicado. Al grupo de la oficina (tanto Somisa como Rosada) que hacen que ir a trabajar sea menos insoportable de lo que ya lo es. Gracias, gracias y más gracias.
A Gime y a Lu, que si bien hace 79 años que no nos vemos, siguen siendo dos personas importantísimas en mi vida.
A todos los Cosenza por seguir soportándome después de tantos, taaaantos años. Gracias de verdad.
A Nehuén, Leandro, Sol, Sergio, Federico, Ezequiel, Juan, Dipri, Florencia, Tomás y Flora: Gracias por los gigas de carcajadas en forma de chat.
Mauricio B: A la distancia pero siempre estás. Sigo odiando que te hayas ido a Rafaela pero tu presente me encanta <3
Claudia y Mariano: no tengo muchas cosas decirle, simplemente los amo.
Joan, Esteban, Nicolas y Bruno: Ya no sé que adjetivo calificativo nuevo usar con ustedes. Gracias y los amo <3
Gracias a vos Nicolas Y. B, por que con tu personalidad desfachatada, me haces recordar lo divertido que es ser pendejo y lo aburrido y necio que podemos llegar a ser los adultos. Gracias por el recordatorio constante de lo que alguna vez supe ser. <3
A vos Mamucha que, pese a todo; seguís ahí, firme. Sos el pilar fundamental de vida. Te amo.
Y por último y no por eso menos importante, gracias a vos Ariel. Gracias por tolerarme con mis formas, gracias por estar ahí cuando necesité un abrazo, gracias por sostenerme cuando siento que toda la estantería se viene a la mierda. Simplemente, gracias. Te amo.
En fin…otro 365 que se va. Gracias a todos los que leyeron, a los comentaron, a los que likearon y a los que no, gracias igual. Besos y abrazos de oso. Gastón.-
FIN ¯\_(ツ)_/¯

No mucho para contar, salvo por el hecho que se hicieron las 18:00 y arranqué a tomar gin&tonic. Ya fue todo. Esa vejez con gatos y bebida blanca si se puede ver venir. Las últimas fotos de este 365 están para pelopincheras.tumblr.com. Si no conocen de que hablo, háganse un favor. Una curaduría exquisita de gente en pelopinchos.

El día comenzó temprano pero no porque quisiera, sino por que el calor hizo todo lo que te tenía que hacer: romper las pelotas. ¡¡Por favor!! Que manera de arrancar como el orto el día.
Consulté el bot de la Ciudad y la buena noticia es que soy negativo, pero eso ya lo sabía desde que tengo uso de razón. Mensaje a Ariel y a Nico para avisarles que ya pueden volver a casa. A mamá que se quede tranquila y al grupo de la oficina.

El resto de la tarde lo dediqué a limpiar la casa, meterme en la pileta y esperar que los chicos lleguen.


Comida rica con estos dos por el reencuentro, patas adentro de la pelopincho para calmar el calor y gin tonic en mano.
Que lindo volverlos a ver <3 <3 <3


Iba a llevar la cámara para retratar todo el periplo del hisopado y la verdad es que hice bien en no hacerlo. Estuve desde las 08:30am hasta las 10:10am esperando. El clima no colaboró en lo más mínimo y mi odio por el calor tampoco ayuda a que mis relaciones con humanos fluyan. Me terminé haciendo el PRC bastante rápido, repito, luego de esperar casi 2 horas pero la verdad es que la gente que atiende está super bien predispuesta. Imaginen que esta gente trata con personas que, siendo positiva confirmado, fueron a hacerse otro hisopado “por si el test salió mal”. Todo esto pasó a 2 metros mío. De verdad, la paz mental que tiene que tener esta gente es supina, sino, no hay chances de que no se caguen a piñas cada dos minutos.
Me dijeron que dentro de 24~48hs le pregunte el bot de la Ciudad el resultado del test.
Llegué a casa, me bañé porque el calor que tenía era insoportable, me hice un tereré, me metí en la pileta y me dediqué a tratar de apaciguar de alguna manera el calor. Tengo pileta (no es grande, de hecho, no quedo sumergido por completo si me acuesto) y sigo pensando que jamás podría amar este clima. Por favor, que cosa horrenda el verano.
VOLVE INVIERNO, NO TE FAJO MAS!













