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Hoy nos tocó nuevamente con Nacho y Deb salir a laburar. La verdad es que el día estuvo MUY divertido. Científicos y deportistas, todo en una misma jornada. Fue espectacular. Nos hicieron sentir tan bien. La verdad, de los mejores días de laburo desde el 2020.




Al regresar a casa, vi que detrás de un colectivo está la foto que saqué hace unos meses atrás. Gran manera de terminar el día :))


Todo el día lloviendo. Estaba para estar como estuvieron los gatos todo el día: comiendo y durmiendo. A la noche, pizza porque ninguno tenía ganas de ponerse a cocinar.




Jebús!! Esos kilos de más ya los estoy sintiendo. Creo que haber comprado la cacerola para hacer los pochoclos fue una genialidad absoluta pero al mismo tiempo, si sigo comiendo pochoclos a este ritmo, esa diabetes tipo 1 si la veo venir.
Almorzamos asado, comimos el postre que hizo Piru (junto con pochoclos, nuevamente) y a la tarde, regresamos para CABA.






La dejamos a mi vieja y a Marcela en cada una de sus respectivas casas, regresamos a la nuestra, nos bañamos y nos fuimos a cenar (nuevamente asado) a la casa de Celina y Javier. Gran noche gran.



Ya era hora de corta el pelo. Tenía tremenda peluca. Para mucho eso es corto para mí es larguísimo. Ya no tolero el “pelo largo” y arriba cada vez queda menos! ¯\_(ツ)_/¯ Le edad no viene sola.


A la tarde/noche la pasamos a buscar a mi vieja y nos fuimos para Hurlingham. En el viaje de ida nos encontramos este dos perritos, uno de ellos tenía apoyada toda la cabeza sobre el espejo del auto. Muero de amor!! <3



El resto de la noche (como todas las noches) se fue entre risas y comida. :))


Nada para contar salvo por ese bello pollo que hizo Ariel que estaba buenísimo. ¯\_(ツ)_/¯


Compré la cacerola para hacer pochoclos. Que cosa del bien. Los gatos, curiosos como siempre, decidieron investigar y ver si les gustaba. Astor lo olió, se dio media vuelta y se fue. Néstor, gordo por naturaleza, se lo comió. Claro está que no le dimos más pero me sorprende profundamente lo glotón que es este gato.


Sí, foto de una naranja. Así está la calidad fotográfica de este blog. No me juzguen, ya no sé a que carajo sacarle fotos.

Me dieron ganas de usar nuevamente la SX70. Si bien tengo cámaras de Polaroid más modernas, sacar fotos con esta belleza es espectacular. Será cuestión de comprar packs.

El quilombo que tengo en esta barba es espectacular. Ya va un año y medio donde no la corto. Dejé que tome forma que quiera tomar. La realidad es que el uso del barbijo hace que sea indistinto si la tengo cuidada o la tengo descontrolada. ¯\_(ツ)_/¯
El resto del domingo fue de fiaca absoluta.



Harinas por todos los lados. La realidad, el día se lo merecía. Donas de día, medialunas con jamón y queso a la noche. Que rico todo. La cara de Agus es espectacular!! <3



Como había dicho en twitter (?), la foto del día de la fecha va a ser la tanda de chipá que saqué del horno. Son los de Lucchetti que están bastante buenos pero la magia está si le agregas MUCHO más queso rallado. La nota mental es que para la próxima, tengo que hacer las bolitas un poco más chicas. Si bien no quedó crudo, la parte de adentro, si la bolita es muy grande, se sienta media “rara”.

En historias de “De verdad que no puedo creer que sea TAN forro” hoy llega “Volví a abrir otro cámaras que tengo que JAMAS hubiese apostado que tenía un rollo cargado y ¿qué pasó? Tenía un rollo cargado” ME CAGO EN JEBUS!! Corté el rollo en diagonal y lo cargué en la Nikon L35AF. De verdad, me ODIO por ser tan forro.

Otro figura que va a parar al escritorio. La compré en mi primer viaje a España hace como 12 años y recién el año pasado lo saqué de la caja, lo supe en una repisa, no me gustó como quedó y lo volví a guardar. Son de esas cosas que nunca tuvieron su lugar y ahora, creo que sí. Que lindas las cosas que hacen los de McFarlane.

Esta hermosa etapa del año donde, aparte de hacer frío, los gatos están todo el tiempo encima de uno. Que cosa del bien el frío, que cosa del bien los gatos.

Cada vez que abro la cava para buscar un vino recuerdo que tengo todo esto guardado y que me da mucha pena no poder usar. No pienos abrir ninguno de esos packs de polaroid/rollos para simplemente cargar la cámara. Este 365 no sé como sigue sobreviviendo. 207 días sacando fotos en cuarentena. Ni Gran Hermano se atrevió a tanto.

Ya en casa. Nada más hermoso que dormir en la cama de uno. A la noche cenamos las empanadas que traje del viaje (4 docenas). La foto de principal es la de Néstor supervisando desde las penumbras como edito todo el material de los tres días en Salta.


Último día en Salta. Arrancamos temprano nuevamente y nos fuimos para La Caldera. Para donde mires es una foto. La verdad es que el lugar es precioso.


Al regresar, última parada en La Salteñeria. Creo que lo voy a extrañar. Si llegan a estar por Salta, venga. Sin dudarlo, uno de los mejores lugares para comer las típicas empanadas salteñas.



Terminé el rollo y al momento de rebobinarlo me pasó lo que JAMAS me había pasado. Se me cortó el film del cartbridge. El rollo que jamás estuvo destinado a ser revelado. ¯\_(ツ)_/¯

Nos fuimos al Cerro San Bernardo a realizar la última parte del trabajo y de ahí, directo al Aeropuerto para regresar a casa.


Y como cierre de post/viaje quiero agradecerle a Andrés que fue nuestro chofer durante toda nuestra estadia. No solo fue un genio absoluto, sino que, después de habernos dejado en el aeropuerto, me di cuenta que me había olvidado algo en el hotel de Vialidad, dejó todo lo que estaba haciendo y me lo trajo hasta a el aeropuerto. CAPO absoluto. Si llegas a estar leyendo esto Andy, gracias gracias y muchísimas gracias!! <3

Pd.: El vuelo de regreso fue un espanto. Se movió como LOCO. ¿Lo bueno? No me pasa nada con las turbulencias. NADA. ¿Lo malo? El GRITERIO que fue ese vuelo parecía algo de no creer.

Estuvimos todo el día arriba de la camioneta de vialidad yendo de acá para allá. Recorrimos cerros, cruzamos lagos (bajos) y nos cruzamos con todos los animales que nos podíamos cruzar. La verdad es que el día estuvo genial.
Lo hermoso de este trabajo es que a veces te pone en lugares donde, probablemente, jamás iría por motu proprio. Eso de descubrir lugares nuevos es lo que te hace dar cuenta lo basto y lo diverso que este este país.








Viaje a Salta con Deb y Nacho por tres días. Nos tocó madrugar a los tres. Por lo menos, no me siento sólo en esta acción horrenda de tener que salir temprano de la cama. El vuelo estuvo bien. Nos tocan tres días de ir de acá para allá, ¿lo bueno? que voy a comer empanadas de La Salteñeria los tres días!! Que lugar del bien!!!







Preparando el viaje a Salta y esta será la belleza que me acompañara. Ya la llevé a Villaguay y ahora pretendo terminar el rollo en estos tres días de viaje. El revelado será todo un misterio porque, sin recordar que la tenía cargada, la abrí. Si bien la cerré rapidísimo, vaya a saber cuánta luz terminó entrando y por otro lado, el revelado de este rollo lo pretendo realizar yo. Las chances de que ALGO salga de esa cámara cada vez son más bajas. Habrá que esperar y ver.